Lo que podría parecer ciencia ficción, en China es ya una realidad que poco a poco se hace cotidiana. El uso de la tecnología de reconocimiento facial es llevado a otro nivel en múltiples ciudades en china, donde se han instalado numerosas cámaras que captan los rostros y vigilan en todo momento a los ciudadanos chinos.
Sin embargo, no solo captan figuras y rostros, también añaden descripciones tales como vestimenta y aspecto, detectan rasgos, sexo, y sobre todo, asignan un número que individualiza al anónimo sujeto cuya imagen ha sido registrada.
El reconocimiento facial juega un papel clave en el sistema de vigilancia y es usado ampliamente por la policía, ha sido elogiado como una forma de atrapar fugitivos. Incluso se ha equipado a los agentes de policía con lentes con una cámara incorporada capaz de mostrándoles en segundos todos los datos de las personas.
Pero el uso de reconocimiento facial va más allá de asuntos policiales, esta tecnología ha sido incorporada a diversas actividades como localizar a gente perdida, mejorar el diagnóstico y tratamiento de enfermedades o la gestión hospitalaria, aliviar un atasco, sancionar a los que crucen un paso de cebra en rojo, censurar internet o incrementar las capacidades militares y armamentísticas, entre otros. Además, facilita ciertas actividades cotidianas como ir al supermercado, ingresar el metro y aeropuertos y reservar un hotel.
Múltiples supermercados y tiendas ofrecen a los clientes la opción de pagar utilizando la cara, ya que también está ligada a tu cuenta bancaria, esta opción suele ser percibida como un método más seguro a que alguien te robe la tarjeta de crédito y pague por ti. En Ciertos hoteles los huéspedes pueden escanear su cara con sus teléfonos inteligentes para realizar el registro de entrada por adelantado. Las redes de metro de algunas de las principales ciudades chinas utilizan esta tecnología, para “clasificar a los pasajeros” con el fin de contar con “diferentes medidas de control de seguridad”.
Todo esto tiene ya algo de tiempo que se empezó a incorporar en China, sin embargo, en los últimos días de a dado a conocer que el próximo año se exigirá a todos los ciudadanos chinos que permitan obtener información de sus teléfonos móviles los cuales estarán vinculados con el reconocimiento facial desde el momento en que adquieran un celular, esto para implementar un nuevo sistema de calificar en forma de “puntos el valor social” de cada individuo, y a partir de esto gratificar o sancionar a cada ciudadano.
Las tecnologías de reconocimiento facial se han encontrado con poca oposición pública, su mayor virtud es la comodidad para el usuario, pero ha habido algunos debates, en su mayoría anónimos, en plataformas de las redes sociales, presentado importantes dudas acerca de la intromisión en la privacidad de los ciudadanos.
Esta tecnología ha sido probada en Estados Unidos y Suecia con resultados negativos, principalmente por las quejas constantes de los ciudadanos, recibir numerosas críticas de organizaciones pro-derechos civiles y hasta alegar ser contra la ley.
Funciona en China en la medida en que no genera un especial malestar entre los ciudadanos porque aquí dominan los intereses colectivos entre los individuales. En occidente se tiene cierta desconfianza en todo lo referente a la política y el gobierno por lo que este sistema nos parece aterrador, que el gobierno y empresas grandes y poderosas sean capaces de monitorizar nuestras caras en todas partes y tengan acceso a nuestros datos personales es impensable.
Cuando se vea un claro beneficio de la utilización de esta tecnología quizás los demás países empiecen a incorporarla en sus ciudades, sin embargo, este sistema aún se encuentra en fase experimental en China y aún no muestra la eficacia y seguridad que dice ofrecer.
Fuentes: adn40, reuters, bbc, gestion.
- Reconocimiento facial en China - 27 enero, 2020



